PRECIADO SECRETO / NACHA NEWBALL
Cuando era niña anhelaba que llegara el primer día de clases,
en él siempre estrenaba cuadernos y lápices, mi más grande tesoro eran mis
colores, mi papá siempre me compraba una marca llamada “Prismacolor”, con ellos
coloreaba mis dibujos y me encantaba usar cada gama de colores por su
hermosura.
Colorear en una hoja de papel en blanco daba a mis dibujos un
aspecto menos sombrío, era como revelar una película ante los ojos descubriendo
cada detalle por básico que fuera. Pintar es un acto de amor en el cual
desarrollamos una especie de conexión con nuestro entorno y nos esforzamos en
plasmar lo que conservamos en la mente para mejorarlo o adornarlo. Es la
expresión viva de lo que llevamos inmerso en nuestro ser. Expresión magnífica
de nuestras emociones y sentimientos combinadas en colores que dan vida a
nuestra vida.
La línea de tiempo de cada historia de vida tiene tantos
altibajos que son difíciles de predecirlos, dejamos de sonreír, de alegrarnos y
de minimizar la felicidad, nos enfocamos más en las situaciones que nos traen
consigo la perdida, el miedo y cerramos las puertas a ver con claridad,
escogemos la oscuridad.
El preciado secreto de quienes se gozan la vida es enfocarse
en colorear las situaciones por muy grises que parezcan, es destapar la sonrisa,
aunque nos sintamos morir y ver en cada lado oscuro una luz que nos permite
surgir aun de las cenizas que se generan a nuestro alrededor.
Seguir caminando manteniendo a flor de piel los colores de la
vida y colorear un mundo adverso para convertirlo o transformarlo en el más
benévolo y grato es una acción diaria que cambia nuestra historia.
Vive a diario usando tu preciado secreto.

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