PRECIADO SECRETO / NACHA NEWBALL
Cuando era niña anhelaba que llegara el primer día de clases, en él siempre estrenaba cuadernos y lápices, mi más grande tesoro eran mis colores, mi papá siempre me compraba una marca llamada “Prismacolor”, con ellos coloreaba mis dibujos y me encantaba usar cada gama de colores por su hermosura. Colorear en una hoja de papel en blanco daba a mis dibujos un aspecto menos sombrío, era como revelar una película ante los ojos descubriendo cada detalle por básico que fuera. Pintar es un acto de amor en el cual desarrollamos una especie de conexión con nuestro entorno y nos esforzamos en plasmar lo que conservamos en la mente para mejorarlo o adornarlo. Es la expresión viva de lo que llevamos inmerso en nuestro ser. Expresión magnífica de nuestras emociones y sentimientos combinadas en colores que dan vida a nuestra vida. La línea de tiempo de cada historia de vida tiene tantos altibajos que son difíciles de predecirlos, dejamos de sonreír, de alegrarnos y de minimizar la felici...