LEJOS DE MI…/NACHA NEWBALL
Luego de pensar mucho tiempo,
llego a la conclusión que he vivido lejos de mí y, claro que algunos dirán que
no es posible, porque vivimos con nosotros mismos.
¿Estamos cerca de nosotros
mismos?
Si, cuando amanece pienso en
todo lo que tengo que cumplir a mi alrededor y, como siempre al chequear mi
lista en la noche, lo trascendental, para mí, se ha quedado sin cumplir, he
dejado de hacer cosas que son de gran valor para mi existencia, algunas pueden
sonar superfluas o sin valor aparente como el hecho de querer con todo el alma
ir a la playa y caminar al menos 5 kilómetros, como solía hacer hace mucho
tiempo, en las madrugadas, sintiendo la sensación de libertad, oxigenación y
energización… Y, otras, como ver un atardecer o comer un helado, o ir
simplemente a la tumba de mi padre y, estando ahí, llorar un poco por la falta
que me hace.
Como escribo, son cosas que,
en realidad y en un mundo tan a prisa, podrían verse como pequeñas. ¿Sabes?,
ellas llenan el alma y le dan una fuerza imparable.
Ponemos todo en prioridad y un
día notamos que no nos damos un espacio y un tiempo para vivir, solo sobrevivimos
en el mundo agitado y, no nos acercamos a nuestro ser para apapacharlo.
Descubriendo que la primera y
última instancia de la vida que vivo es darme gustos caros, mi tiempo tiene la
prioridad de mis deseos. !Me prometo acercarme a mí!
Me gustaría saber ¿Qué harás
tu?
Comentarios
Supe que hasta mi último respiro estaria acompañada y sin tener que sacrificar mi escencia.