UNA MIRADA AL ESPEJO /NACHA NEWBALL
Mirarse al espejo es descubrir el paso de años y su impacto en nuestro ser, es encontrar la experiencia que, en canas y arrugas, se comprometen a contar nuestra historia. Es ver los pasos , unos firmes otros débiles, sonreír al recordar las caídas y llorar al encontrarse en algunas despedidas.
Mirar fijamente esos ojos que todos a diario ven y los hacen testigos de tu expresión es todo un privilegio, pues, no todos los días nos regalamos el momento, íntimo, individual y sincero, de mirar como hemos cambiado y, en quién nos hemos convertido.
El espejo es como la conciencia, es el polo a tierra qué nos pone en evidencia, es el que dice la verdad en el reflejo y nos indica quienes realmente somos y en quienes nos hemos convertido. Alcanzamos a ver el paso del tiempo, kilos de más o de menos, la verdad, la realidad al alcance de las manos, en lo físico, ver el interior es más complejo y en un ejercicio simple de desnudar el alma, podemos ver quienes somos, nadie se miente descaradamente, nadie se dice mentiras, somos lo que somos, sin mentiras ni tapujos.
Ver en nuestro espejo, con la grandeza de tratarnos objetivamente, nos da la posibilidad de encontrarnos y saber en quién nos hemos convertido y de manera radical, sin aspavientos ni riesgos, nos enfrentamos sin miedo, ahi, en el momento sublime no cabe una pizca de hipocresía, de mentira. Somos lo que somos y nos transformamos si queremos.
Desnudar el alma es un arte, un reto y, a veces una necesidad. El mundo gira y gira, no podemos estar en el mismo lugar.
¿Te atreves a cambiar?
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