PERDER TRAE SUS FRUTOS/ NACHA NEWBALL
Hacemos parte de la competencia que se da en todos los entornos, a veces sin pensar o querer estar en ella; usualmente, al ser estudiantes somos indagados sobre: ¿Quién es el mejor de la clase? La respuesta puede estar a flor de piel, cuando sabemos que decirla nos libra de la inquietud de quien indaga, y la frustración no se hace esperar cuando la respuesta es: ¡El mejor no soy yo, es fulano! Es posible que, en el viaje de la vida, caminemos y obviemos que ser mejor no es lo importante, ser mejor no es de pocos, es de quienes son premiados por la vida con la habilidad o la astucia suficiente para estar en el lugar indicado con las personas correctas. He visto mejores lejos del triunfo y excelentes distantes al éxito y mediocres ostentando medallas y premios, con el orgullo vano del ego. Perder trae frutos, ¿sabes por qué?, porque cuando se pierde o cuando no se obtiene la calificación que se visiona, nuestra mente debe trabajar para proyectar un plan infalible ...