PERDER TRAE SUS FRUTOS/ NACHA NEWBALL
Hacemos parte de la competencia que se da en todos los entornos, a veces sin pensar o querer estar en ella; usualmente, al ser estudiantes somos indagados sobre:
¿Quién es el mejor de la clase?
La respuesta puede estar a flor de piel, cuando sabemos que decirla nos libra de la inquietud de quien indaga, y la frustración no se hace esperar cuando la respuesta es:
¡El mejor no soy yo, es fulano!
Es posible que, en el viaje de la vida, caminemos y obviemos que ser mejor no es lo importante, ser mejor no es de pocos, es de quienes son premiados por la vida con la habilidad o la astucia suficiente para estar en el lugar indicado con las personas correctas. He visto mejores lejos del triunfo y excelentes distantes al éxito y mediocres ostentando medallas y premios, con el orgullo vano del ego.
Perder trae frutos, ¿sabes por qué?, porque cuando se pierde o cuando no se obtiene la calificación que se visiona, nuestra mente debe trabajar para proyectar un plan infalible para seguir adelante, sin la vergüenza de la pérdida y con el arrojo del anhelo para ganar, los frutos, los vemos a diario, cuando las perdidas son ganancias maravillosas que nos hacen ser mejores cada día y nos invitan a consolidar los sueños a través de acciones contundentes.
Piensa en ¿Cuántas veces has intentado ser campeón en algo? y ¿Qué has hecho cuando no lo has logrado?
Comentarios
HAY HISTORIAS COMO LA DE JOSE , QUE CUENTAN FRUTOS DE SITUACIONES AMARGAS, PERO QUE A LA FINAL TRAJERON MADUREZ ESPIRITUAL Y BIEN.[ HISTORIA BIBLICA]