¿EXISTE EL AMOR? / NACHA NEWBALL
Luego de haber escrito este
texto hace seis años, al volver a leer me encuentro en él y te lo comparto.
Al interesarnos por alguien asumimos
una posición protectora que acoge en nuestro regazo a quien le brindamos
nuestro cariño y amar se convierte en ese punto en el cual no modulamos palabras,
solo hacemos cumplimiento de promesas, respeto por los espacios, nos
convertimos en seres honestos para decir sobre todo la verdad, se comparte el
tiempo disponible, se responde a tiempo llamadas y llamados y se halaga con
detalles, apreciando esfuerzos y confirmando con la compañía el interés.
Ahí está el éxito de decir un
te amo en silencio, un te quiero con la demostración exacta de cada momento
compartido, de la ternura hecha un helado de chocolate adornado con una fresa,
un instante vivido, compartido y que se convierte en nuestra hermosa huella en
la arena del paso de la vida, es compartir, pero tambien ser prudente en los
comentarios que hacemos para no herir, saber tomar distancia para, en momentos difíciles
no herir, y saber el tiempo de ponernos los zapatos de los otros para saber el ¿por
qué? y ¿para qué? de cada actuación sin
juzgar y ofender.
Amar, es vivir no en función de
otra persona, no es al lado de alguien que está de espaldas, ni en frente de
alguien que no abre los ojos para no encontrarse con los tuyos, es caminar al
lado, tratando de tomar el paso y sobre todo entender, comprender y aceptar que
se va al mismo lado en un bello propósito o en un mismo proyecto, quien ama,
debe permitirse vivir individual para conjugarse en pareja, poniendo de primer
plano la comunicación que lleve a diálogos concertados donde haya espacios de flujo
asertivo de palabras en espacios de debate y discusión que permitan valorar
cada punto, a no imponer, ni sujetar posturas que no llevan a conciliar
decisiones conjuntas.
En ese punto, saber que los
momentos de rabia son un riesgo a crisis evitables en los que la reacción guerrera
de empuñar espadas no es la solución para sobrellevar ni superar un conflicto,
es tomar un puñado de aire fresco y saber que al oxigenar el alma se apaga el
fuego que al explotar daña. Igual sucede con momentos especiales de la vida, en
los que el contacto físico y emocional es importante y escuchar es un tesoro
que se valora y nutre efectivamente la relación. Mas allá de las redes sociales
y las imágenes que puedes compartir, esta ese momento en que miras esos ojos
que te hacen sentir mariposas en el estomago y ese pálpito en tu punto G.
Ese es el amor, ese es sentir ser
amado y amar asertivamente, es regalar a la vida una sonrisa que adorne el corazón
de a quien la das. Es exaltar de tu persona favorita, si la tienes, sus
virtudes, sus cualidades y sus cosas buenas, ésas que solo vez tú que la amas y
que generalmente nadie ve o valora. Es
compartir las frustraciones, los dolores y los errores con la resiliencia que
habita en un pedestal donde tu fuerza, tu capacidad guerrera y tu templanza te
sacan del abismo y te ayudan a progresar.
Es ese tiempo en que compartes tiempo, momentos agradables y conversaciones
amenas, las que te hacen sentir y hacer sentir lo que es el amor de verdad.
Me pregunto, ¿Existe el amor?
Ama, déjate amar.
Construye el amor sin miedos,
lejano a lo que otros pueden pensar, vive, solo vive y sé el apoyo que tu compañía
quiere disfrutar.
Da, da a tu vida el regalo
preciado de ser feliz y regala esa felicidad a los demás, empezando a quien
está a tu lado.
Te pregunto ante todo lo que
te planteo es ¿Existe el amor?
Comentarios
Abrazos. Excelente. br3
Si el amor existe.