MADURAMOS COMO EL AGUACATE/ NACHA NEWBALL
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¡El estaba sano en casa! Quizá al salir se
emborrachó y ahí fue que ocurrió todo - Son las palabras de una compañera de viaje que
la ocasión ha indicado que va a ir en el mismo trayecto que yo en un vehículo
de servicio público.
El conductor me mira de reojo
por el retrovisor, yo me comporto indiferente, con el fin de seguir escuchando
la conversación, no me gusta el chisme, me entretiene.
Una joven de mas o menos 20
años, es la protagonista de la historia, ella habla sin medir los decibeles de
su voz, todos los que van en el auto escuchamos.
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¡Si mija! El atrevido me mandó un video en
donde le está dedicando la canción de los dos a otra mujer ¿Puedes creer que el
atrevido le ha dedicado la canción que es de los dos? ¡Esa canción es nuestra!
El conductor, no podía dejar
de mirarme por el retrovisor, el y la joven viajaban en la parte delantera y en
compañía de una desconocida viajaba en el asiento de atrás de un vehículo
relativamente nuevo. Néstor, el conductor me había convencido de ir en ese viaje y otra
mujer que había llegado al mismo tiempo a la terminal se dejó llevar por el ofrecimiento
de llevarnos a la puerta de la casa a ambas, decidimos viajar juntos todos.
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¡El me zarandeó! Yo hice todo para que el no me pegara, pero él
alcanzó a zarandearme- un minuto de silencio pausa la historia y la joven le
dice a su interlocutora:
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Espera, es mi mamá.
La joven hace un pequeño pare
en la conversación, toma el celular, mira su pantalla y dejando la llamada en
curso en espera responde a su madre:
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Si mamá tranquila, voy camino a casa de mi tía.
Yo me quedo allá, no voy a volver con ese “man” – ella cierra la llamada y
continua conversando con su amiga- Era mi mamá, figúrate, ella me hace en
Barranquilla y yo camino a tu casa.
Todos nos miramos intrigados.
Néstor me hacía señas por el retrovisor y la compañera del puesto de atrás con
la mano me señalaba a la niña que iba en su cuento, engañando a su madre al
decirle que estaba rumbo a la casa de su tía, ella la mamá de
-
¡El no tenía por qué agredirme! Siempre me hace
lo mismo- Al responder esto, su amiga le pregunta sobre los hechos.
Todo empezó al ella estar en
compañía de sus amigos de la U en un sitio consumiendo licor y bailando, eran
según su relato, las 2 de la madrugada. Ella le había contado a su pareja que
estaba durmiendo, igual le dijo a su madre, a quien la ha bloqueado de su celular. A su pareja le envió un audio diciéndole
que estaba a punto de dormir.
Algo sucede, pensó su madre al
ver la cantidad de cambios en el estado de WhatsApp de su hija. Su “novio” mira
los estados de una amiga en común, con lo que se dio cuenta que aquella joven lejos de estar
dormida, estaba en disfrutando de una noche de copas bien acompañada.
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¡No vuelvas a escribirme! – Le anotó en un chat
el novio furioso a aquella mujer. ¡Eres una mata de mentiras! – Ella
simplemente respondió: - Mentiroso tu que estas con otra mujer. – Casi que
murmuró.
La mamá de aquella joven la
llamaba insistente, nosotros en el vehículo, vivíamos la adrenalina pura del
relato, de lo que aquella joven le decía a cada quien que la llamaba, recorrimos
desde de la primera mentira en la que afirmaba que iba a una dirección en
Barranquilla cuando en realidad iba rumbo a Cartagena y otras como decirle a la
amiga que iba atormentada por el caos que era su vida para que la reciba en su
casa y le pague el traslado hacia allá.
El hijo del tipo la llama y le
pide perdón a nombre del papá, es un muchacho de 20 años igual que ella. Ya a esta altura, ante el nivel de drama que
se vivía, la joven consideró prudente poner en alta voz a aquel chico quien le
recuerda que su mamá está enferma y que ella es un aliciente para su padre.
La mujer que estaba en el
asiento de atrás conmigo, iba en una especie de shock, yo iba prácticamente
tomando notas para contarles a ustedes esta historia con el máximo de detalles.
Una joven, que viene de Riohacha,
se radica en Barranquilla, no estudia, vive de lo que produce independiente y actúa
de una forma tal que me hizo pensar tanto en cada charla que le hago a mi hijo
y cada consejo que le doy a mis amigas con hijos de esta edad, se vuelve
inmanejable cuando la mentira y la manipulación son el plato del día y no se mide
el nivel de peligro o de alerta que se debe contemplar cuando nos apartamos del
nido y queremos volar ¿A qué precio volamos?
La madre, insistía en llamarla,
para convencerla que viajara de manera inmediata a Riohacha y ella con voz de
llanto fingido le decía ¿Me vas a cortar las oportunidades?
Ante esto y recordando tantos
casos de feminicidios no pude dejar de pensar que ojalá y no fuera ella una más
de las cifras que en nuestro país engrosan ese número pavoroso de la
intolerancia de hombres que asesinan sin piedad a jóvenes como esta que no solo
viven una ilusión imperfecta, sino que viven un día a día de oportunidades
ficticias que invaden el pensamiento y nos vuelven obtusas al actuar a espaldas
de seres que de verdad nos aman, así se equivoquen en su orientación y
educación.
La joven llegó a su destino,
su amiga le pagó su transporte. Ella simplemente medio saludó y respondió una
llamada más. A veces maduramos como el aguacate verde, a punta de hojas
escritas que ni leemos.
Comentarios
abrazo
Aura
Las experiencias y los golpes, nos van mostrando que las mentiras nos vuelven más indefensos, y madurando se va enderezando el camino.