¿LA LLEVAS PUESTA? / NACHA NEWBALL
¿LA LLEVAS PUESTA?
¿La llevamos puesta? Es la
pregunta que me hago cada que me enfoco en la felicidad, ese estado que trae
consigo maravillosas cosas como alegría, plenitud, gratitud, tranquilidad y
estabilidad, además de muchas otras cosas que ponen o quitan de acuerdo a los
satisfactores que manejemos o a la satisfacción de necesidades que nos indiquen
que tenemos el alcance de lo que es la felicidad.
La felicidad, ese estado placido
y encantador en el que todo es un helado de fresa y chocolate en el que se degustan
sonrisas, alegrías y hasta lágrimas en el que nos gozamos todo lo que sucede a
nuestro alrededor y que a veces es esquivo porque se nos da por otorgar el
poder de nuestra felicidad a terceros ignorando que ella es propia como el
amor.
Al respecto algunas frases nos
indican lo que percibe cada persona sobre la definición de felicidad:
“No
hay medicina que cure lo que cura la felicidad", lo dice Gabriel García
Márquez, quien ve la felicidad como el remedio, aliciente o factor protector
que permite curar muchas dolencias o males en nuestro organismo.
Por otro lado, Ralph Waldo Emerson nos dice que "Por
cada minuto de enojo, perdemos sesenta segundos de felicidad", esto nos pone
en la medición del estado ideal en términos de tiempo indicando que es tiempo
perdido el que le dedicamos al enojo.
Otra frase que encontré indica que "La
felicidad no es el objetivo, es el camino", Wayne W. Dyer y me hace
reflexionar en aquellos espacios en los que los pensamientos me han atormentado
y como cambiando el rumbo o dirección he podido transformar días difíciles en días
totalmente agradables y se viene a mi mente una frase de Eleanor Roosevelt "Con
el nuevo día llega nueva fuerza y nuevos pensamientos".
En conclusión, siento que en la frase de Thich Nhat Hanh "El momento actual está lleno de alegría y felicidad. Si no estás
atento, no lo ves", se condensa un poco lo que significa para mi la
felicidad, estar apercibido que algo nos mueve en el interior y nos ilumina con
su buena luz para ser capaces de sonreír, de motivarnos y de romper el hielo a
las situaciones que nos trae la vida diaria para de esta forma caminar hacia
nuestra dirección cantando nuestra propia melodía, es llevar con nosotros los
acordes musicales y ser capaces de establecer con que instrumentos ejecutamos
las partituras que traen consigo momentos gratos, sin que los problemas nos
inunden y nos dejen un caos en el corazón.
La felicidad no depende de los colores que otra persona porte, ni la
esperanza que pongamos en nuestras relaciones interpersonales, en el día gris
podemos encontrarla al igual que en los días soleados, siempre que la traigamos
puesta como el vestido de gala que tanto anhelamos estrenar.
Desde hoy, intenta
romper el paradigma que tu felicidad depende de otra persona, de una vivencia,
de un premio, de una ganancia, de un empleo, depende de ti que eres el ejecutor
de tus pasos y de tus pensamientos que se articulan para hacerte bien o para
hacerte mal. Recuerda siempre que no debes guardar nada para una ocasión
especial, todo se daña, estrena con valor tu felicidad.
Vivir es el momento
único que tienes para estar feliz por ello vivir es tu ocasión especial.
Piensa hoy, la felicidad
¿la llevas puesta?
Comentarios
Cada instante es el espacio para acceder a la felicidad... Siempre.
Me siento feliz es un estado interior o tan simple como disfrutar el helado que más te gusta, o esa puesta de sol, única y maravillosa que nos regala el día ciando decide vestirse de noche.
Sé feliz con poco o con mucho, si está en ti Darma.
Felizmente inspirado y escrito.
Abrazo, Yenis Navarro
Periodista- Poeta y Lic.en Filología.