DETALLES PEQUEÑOS / NACHA NEWBALL
Día a día transcurre la rutina, empieza algunas veces con un café, luego con prepararnos para salir a trabajar y después de un día de gran agitación volver a casa es reencontrarte con tu zona de confort, tu cama, su almohada y tu pinta de gamín con la pijama vieja. No hay en el mundo algo que pueda compararse con el cómodo mundo del relax en casa. Hogar dulce hogar. La rutina es la sábana que a veces nos arropa con tal afecto que preferimos leer, tomar el celular y ver tik tok , entretenernos en Instagram y lo que nos acerca al mundo virtual nos aleja del mundo real. Viajamos navegando en la red que está llena de información, buena o mala , para el caso , se consigue de todo y nos sumergimos en el mundo de otros y vamos perdiendo el nuestro.
La comida se quema, el agua del café se seca, el tiempo se agota y muchas veces decimos:
- ¡estamos complicados de tiempo!
Lo perdemos.
No solo lo dejamos ir cuando exploramos por horas y horas información de todo tipo sino también cuando cortamos la comunicación directa y real con quienes están tan cerca de nosotros. Vamos a una fiesta y estamos sumidos en el celular, vamos a visitar a alguien y estamos ahí en línea, dormimos al lado de alguien y lo vemos por el rabito del ojo dormir mientras sostenemos conversaciones en grupos o con personas con las que personalmente a veces ni hemos visto.
El tiempo vuela y los detalles pequeños se van esfumando porque no los consideramos dentro de nuestras posibilidades en especial regalar tiempo a quiénes están a nuestro lado a ésos que van hacia la dirección que establecemos en nuestro proyecto de vida y que necesitan un alto en nuestra obsesión por las redes para darles a ellos minutos, ni si quiera horas. Minutos.
Hoy, creo que es claro que el tiempo es el mejor regalo que podemos dar por ser la más valiosa de nuestras posesiones y al ser la que manejamos con la propiedad de establecer quien merece recibirlo.
El detalle es pequeño, una conversación, una cena, un desayuno o una charla en la cama con un abrazo real y un beso lleno de amor. ¿Para que más? Si eso rompe la rutina, rompe el silencio en que caemos al ver a otros hacer una vida que además de ficticia es poco útil por la cantidad excesiva de anormalidades que nos muestran y que realmente no nos "influencian" positivamente sino que nos roban lo mejor que tenemos para disfrutar.
Un pequeño detalle es contar con lectores como tu que me regalan al menos cinco minutos para recibir mis escritos y que son producto del bello regalo de abrir un lugar en su corazón para mi alma.
Regala un pequeño detalle a quiénes están cerca de ti y al terminar de leer abrázales con cariño y dales lo que tu desearías te dieran a ti.
Te abrazo
Comentarios
Programar ese relax se está haciendo cada vez más difícil.
Pequeños detalles "reales" de vivencias tan sencillas, llenan el alma
Un abrazo.
Gracias por esta bella reflexión 🌻
Estamos perdiendo mucho tiempo valioso