MIMA TU NIÑA INTERIOR
Navegando en mi barca
imaginaria en internet y pensando en
tantas cosas que suceden a mí alrededor que son tan reales y duras por las
condiciones del momento en que estamos encontré esta imagen con una
frase que dice:
"Un niño
puede enseñarle a un adulto tres cosas:
Estar feliz sin
ningún motivo,
Estar siempre
ocupado con algo y
Pedir con todas sus
fuerzas lo que se desea".
En primera
instancia nos hace aprender de un niño y nos refiere a tres puntos
importantes:
La felicidad,
La distracción
y
Los anhelos
Dándonos
además la sensación que podemos hallarlos de manera simple, la
frase es tan sencilla que nos hace ver que no necesitamos un mapa del
tesoro para encontrar lo que buscamos, más bien nos pone a explorar en la niñez
lo que estamos buscando como adultos y para mí en particular nos ubica en la
dirección de nuestra bella e inteligente niña interior para decirnos el cómo
hallar éstos valiosos pilares de nuestra vida.
La felicidad debe
ser hallada ya, en el acto.com . No debe
sujetarse ni depender de nadie, ni debe traer un motivo aparente, el solo
estar vivo nos trae la dicha de al menos cinco cosas:
Respirar,
Observar,
Escuchar,
Degustar y
Tocar.
¿Hay algo más
nutritivo que eso?
Pensemos en la
felicidad ¿por qué sentimos que viene por algo material? Si a la mano
tienes tus cinco sentidos que te aportan amor, vida y relación con el
entorno. Si al menos tienes uno de los sentidos estás vivo y eso es
felicidad.
La felicidad viene
cuando buscamos ocuparnos, esto nos aísla. El tiempo libre dedicado al ocio
nos pone en un punto crítico, dice la gente del pueblo, nos cae la el
pensamiento constante aquel, en ese sentido buscar algo que hacer siempre nutre
y trae felicidad. Estudiar, leer, escribir, pintar, orar, caminar y otros
verbos que podemos conjugar son acciones que proveen mucha felicidad al
conjugarlos. No te sientes cómodamente en un mecedor a pensar porque el
pensamiento agobia y trae consigo mil demonios.
¡Muévete! Y conjuga
un verbo sobre todo amar y vivir. Esto atrae la felicidad más que
cualquier otra cosa.
En última instancia
están los anhelos. Cuándo somos niños no hay nada mejor que tener un deseo
inmaculado, intenso, grande. El deseo es la llama que nos mantiene. No hay nada
más alegre que un niño en navidad esperando un juguete nuevo. No hay nada
más hermoso que la expectativa de un niño ante algo aprender, hacer y
ver. La alegría de ese algo nuevo no se construye, se mantiene con
nuestra enérgica decisión de no darle muerte a nuestra niña interior, esa que
nos saca carcajadas, que nos libera de ese pre concepto social que nos ubica en
que somos casi perfectos.
Tres puntos sobre
los cuáles tenemos que darnos la oportunidad de trabajar con esmero para
lograr ser felices y sonreír con mucha más frecuencia de lo que nos
hemos acostumbrado.
Son puntos que
determinan un paso a la felicidad con la grandeza de la facilidad de ponerlos
en práctica.
La niña que vive en
ti debe ser valorada, escuchada y estimulada a vivir en tu día a día. Si ella
te saca sonrisas es sabia.
NACHA NEWBALL
JIMENEZ

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