EMOCIONES EN RED/ NACHA NEWBALL
Texto de reflexión ante la lectura de un estado de Facebook
¿Qué produce una publicación de un extraño?
Una buena pregunta que surge desde la
perspectiva de lo que publicamos y las reacciones que generan, no solo en
conocidos sino en los desconocidos que, haciendo alarde de la posibilidad de la
red de interactuar, escriben sus conceptos sin el más mínimo filtro, obteniendo
a veces, una carga de irrespeto, odio y diferencias marcadas que, ni por la
razón ni por las letras son a lugar.
No comulgo con los comentarios adversos hacia
publicaciones que remueven el alma, prefiero obviarlas. Dedicar un espacio o un
tiempo para agredir a personas extrañas es un acto mezclado entre irrespeto e
irresponsabilidad. Nadie va a cambiar los motivos de alguien que publica o
expresa su opinión o su creencia.
Suele pasar que las redes son emocionalmente
activas, se tiran piedras de manera desmedida y si se pudiera maltratan a las
personas sin tener en cuenta cada motivo, razón o justificación de una
publicación.
¿Cuál
es la razón de estos hechos?
No puedo alcanzar a saber la razón por la
que, como en la época de la inquisición se quemaban a las llamadas “brujas”,
hoy se lanzan expresiones disonantes que agreden, lesionan o dejan en el ojo
del huracán a quienes publican diversas situaciones que, en dado caso pueden
ser sensibles.
¿Qué derecho tiene cada persona a opinar
sobre la acción de los demás?
Ninguna, es que nadie que escribe sobre lo
que ve, sin tener un contexto, puede decir una opinión, si no estuvo ahí o no
conoce las razones del acontecimiento. Pero no, no nos limitamos a pensar y
analizar, simplemente, tomamos las teclas de lo que tenemos a manos, sea
celular, Tablet o portatil y comentamos… Sin tener en cuenta el derecho que
todos tienen a publicar sus situaciones particulares, que nada tienen que ver
con los comentarios que generan y la propiedad de un muro que per se, es
propio.
En mi caso, quiero contarles que leo y
proceso los comentarios que me dejan en el muro, elimino los que no son de mi
estilo, es decir, los que son o groseros o inapropiados para mi gusto, a la vez
que, ignoro los que no me generan nada que edifique mi vida. Las emociones de
la red no deben trascender al nivel personal. Evito pronunciarme ante lo que
veo o leo, ya que en algunas oportunidades he sido baleada por respuestas a mis
comentarios que, con su carga de agresividad, maltrato y sorna, son base para
escribir hasta un libro de “como no tratar al prójimo, sobre todo si es un
perfecto desconocido”.
Así las cosas, las emociones de la red, nos
hacen comprender cuan dañada esta la salud mental de las personas y aun, las
que lucen tan atractivas en las fotos de los perfiles, mansas palomas, terminan
siendo tremendas culebras venenosas…
Emociones en la red … el reto es no
afectarlas.
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