¡SEGUIR REMANDO!
¿Dónde orientas la barca?, si la vida se complace en poner puntos en los que se debe decidir sí o sí el rumbo de la vida, intersecciones en donde si se descuida, cuesta un nuevo destino o camino, la idea es no dejar hundir la barca. ¡Hay que seguir remando! O básicamente, hay que seguir contando con la gasolina con que se dinamiza el motor, no hay motor sin combustible, sí combustible sin motor, es decir, los motivos, mueven la barca y orientan la decisión. Entre tanto se debate el interior de cada persona y, la lucha es a sangre y fuego por cada paso a dar, por cada momento a vivir, por cada disyuntiva a superar, el entorno, lleno de gente que suma o resta, apuesta sobre la decisión, unos sonríen mientras ven el miedo que ronda y que transpiras, otros se gozan por interpretar tu pensamiento como debilidad y algunos, pocos, te alientan. En ese punto, crucial, en que la vida pone a prueba la decisión y todo alrededor gira en espiral, la debilidad habita y la fuerza lucha...