LEVANTO MI VOZ/ NACHA NEWBALL
(Reflexión para leerla en
primera persona)
Muchas veces he callado ante
la crítica y el juicio en que se convierte la convivencia diaria con quienes
dicen ser amigos o menos amigos, no enuncio a los enemigos (creo que nadie los
quiere tener o los tiene), es un silencio que va más allá de la complicidad por
omitir las respuestas, pues en el pensamiento priman razones y motivos.
La crítica, es la manera más
simple que tienen los seres humanos para controvertir las decisiones
individuales y se convierte en el aplauso cauto de cada signo de admiración por
lo que otro hace y por el riesgo asumido al hacer… solo quien se arriesga hace.
Para hacer, se debe saber el
límite que cada uno se impone y, debe ser el cielo, dejar de hacer por miedo o
por el temor al qué dirán es una traición a sí mismos y, el temor más exacto de
un ser humano es escuchar en su propia voz la expresión:
¡Detente!
Esto es lesivo y cercena alas.
Motivos y razones hacen
levantar la voz, en un tono muy suave, bajo, pero candente, nuestra mente debe
escuchar un:
¡Si puedo!
Dejar a un lado el silencio y
la timidez, los temores y miedos, buscar en el interior la fuerza para construir
lo que se quiere para dejar huella, dejando a un lado el ego y hacer que la
mejor compañía sea la resiliencia, humildad y la perseverancia que, con la
disciplina, hacen que la voz propia se potente para decir “pude”, “lo intenté”
, “lo vuelvo a hacer”.
Escucha las pilatunas que tu niña
interior te hace vivir y disfruta placida del resultado.
¡Hoy levanto mi voz!
Comentarios
Gracias por incentivar el hábito de la lectura.