NOS DEJAMOS GANAR / NACHA NEWBALL
Nos dejamos ganar del egoísmo
de la rutina, la vida trae consigo sus afanes y en ellos vamos caminando a prisa
sin detenernos a pensar que es poco o mucho lo que hacemos por nosotros mismos.
Muchas veces detenemos el paso cuando es demasiado tarde y sin saberlo le
perdemos el sabor a la vida, olvidamos el aroma de la tranquilidad y dejamos
pasar las imágenes impolutas de un atardecer.
Nos dejamos ganar del tiempo
y, nos ufanamos de no tenerlo, como si el tesoro fuera dejar pasar y no
atesorar momentos. Nos vamos olvidando de vivir y con ello de disfrutar hasta
los más bellos momentos, instantes que nunca van a regresar y hacen parte del
activo cuando queremos recordar.
Nos mata la rutina, la vida fácil,
la zona de confort, saber que tenemos una lista diaria de cosas por hacer y
resolver, mientras lo hacemos, olvidamos mirar al cielo, olvidamos el dulce
placer de respirar y observar, de degustar un café o un té y mirar con gusto y
sin afán la profundidad de un plácido horizonte, mientras las canas hacen su
aparición, los achaques irrumpen en la tranquilidad en que caemos, como
producto del sopor en que instalamos nuestros sentidos, ¡se nos olvida para qué
vivimos!
Es fácil caer en la trampa del
día a día, cumplir tareas en el trabajo, correr a reuniones y estar listos para
nuestras devociones y, ¿Dónde quedan las ilusiones?, me lo pregunto porqué
quizá en los últimos tiempos he dejado de caminar con el viento, pero no dejo
de mirar al cielo, encontrando en él bellos momentos que, me hacen recordar que
es importante satisfacer mis tiempos con arreboles que danzan y sonríen, con
madrugadas que son de ensueño y con aromas que no debe llevarse el viento.
No dejes que gane la prisa y
esa vida loca en que se disfruta el placer de recordar que hay que amasar los
años sin que éstos nos hagan daño. Hay que ganar a la vida y a nuestra apatía.
¿Acaso sientes el aroma
plácido de tu cuerpo?
Comentarios
La vida hay que disfrutarla, hasta la soledad y la paz de tu habitación se disfrutan, habrá momentos en que no querrás salir de tu cama, también hay que descansar y disfrutar de ése descanso merecido en medio de tanto caos en la calle.
Viendo una película, leyendo un libro, disfrutando una copita, sin perder el equilibrio claro, escuchando música, haciendo lo que más te guste.
Hay que disfrutar la vida mientras puedas, no sabemos hasta cuando Diosito no las presta.
Bendiciones.
Abrazos. Nacha. ❤️