AVE FENIX/ NACHA NEWBALL
Resurgir de las cenizas, no es
una frase cliché, es una condición profunda del ser humano en la que se siente y se está en la máxima vulnerabilidad, aunque suene dramático
y, quien percibe la fuerza por las grandes cualidades, actitudes y aptitudes, que opacan ese mínimo, no sabe como el ser se ha convertido en lo que el hoy expresa, luego del paso de golpes, maltratos y sin sabores,
dolores que se llevan en el alma y que solo un ave fénix sabe superar, recogiendo
con el mayor amor, resiliencia y disciplina, sus cenizas de las que hace las
más hermosas alas para poder volar, no en lo que se puede, sino en lo que se
propone.
Pueden aniquilar y
destrozar a una persona, pero más valen las ganas, la melodía hermosa de la valentía y el
esfuerzo propio de querer hacer, construir y decidir hace dar pasos firmes
hacia volver a estar en el juego y salir adelante, aun en las condiciones mas
adversas que se viven o se sienten. Podría ser más fácil esperar a que la vida
pase, a que ocurra el milagro de vida que el agresor o los agresores cambien y
se transformen, pero el ave fénix, nunca se cansa de recoger sus grandes o
pequeñas cenizas, lo que queda, asi sea una minúscula parte de todas sus
partes, convirtiéndose quizá en la colcha de retazos más bella y colorida que
pueda crear, hecha a mano, con la paciencia más grande y con el amor mas puro y
sincero que alguien se puede otorgar.
convertirse en un ave fénix, es dar la mejor
versión de sí para superar en gran medida lo que pone la vida en regalos que
están otorgados para el crecimiento, la evolución y el desarrollo de nuestro
ser, son esos envueltos que llegan a la vida y que se aceptan para mejorar
nuestra existencia, sabiendo que son adversos y que traen torrenciales
aguaceros de lágrimas y de sin sabores, que se reniegan y hacen doler lo mas
profundo del alma, ésos que cuando se superan van más allá de robarnos la mejor
de las sonrisas y aceptar que, si no fuera por ellos, no se es lo que hoy.
Son las tijeras de la vida que
cercenan alas bien formadas y dejan a las personas en el desierto de la nada, las que hacen
conocer como, en ese sitio tan agreste se puede ver crecer las mejores flores y
los mejores amores. Resurgir, es de por
sí, la mejor de las opciones, cuando llevamos en el alma la condición inequívoca
de querer aceptar todo lo que venga, pues vivir es eso, aceptar lo que viene y
convertirlo en nuestro mejor aprendizaje.
Ave fénix, somos cuando
dejamos a un lado el miedo, el temor y la angustia y damos paso a la
transformación, al aprendizaje y a la decisión para tener un espacio de vida en
un valle de muerte. Vuela, renacer es parte de cada proceso.
Comentarios
Gracias amiga Nacha, por dar a conocer estás valiosas mujeres.
Un gusto leerte....