MI TODO / NACHA NEWBALL
Somos
todo, un todo que se compone de componentes de características diversas,
personas, cosas, emociones. Un todo que colocamos en una especie de cofre y que,
al abrirlo, de acuerdo a nuestra emoción, hace reaccionar nuestro estado de
ganancia o pérdida.
El
todo, cuando se va el amor, se convierte en nada. El todo, al perder a una
parte de la familia, queda en un nada doloroso. El todo, cuando perdemos un
empleo, suele verse vacío.
Las
partes de un todo se integran, se unifican y son consolidadas con el apego, este
les da una fuerza que construye o destruye de acuerdo a nuestros pensamientos,
concepciones o valores asignados a cada parte del todo. Una pérdida o una
ganancia, impacta en el ser, tanto que podemos sentir tristeza o alegría según
sea el comportamiento del todo.
Estar
preparados para cualquier escenario, es duro, la perdida es considerada como un
fracaso y esto se ve cuando alguien se rehúsa a estar en tu todo, se marcha
voluntariamente y el apego con que se le amarra a estar, lo hace duro de
soltar, daña.
Haz el ejercicio de mirar dentro de tu cofre y
verás cuantos de han ido y que han dejado, unos dejan el vacío de la ausencia,
el silencio y la distancia, otros ni se han sentido, han caído en el olvido, y
la memoria traviesa va dispuesta a tomar la soga de lo vivido, lo atrae al
apego. Las cosas materiales, traen su
duelo, al igual que la fluctuación de las personas y emociones que navegan en
un mar desconocido, en lo vivido, recuerdos que van y vienen y solo queda lo
aprendido.
Soltar
lo que hay en el todo y que este sea libre es una apuesta a deshacer el apego
que daña, al dolor de la perdida y a la tristeza que a veces amaña. Mi todo, es
benigno, me hace bien, me alegra y produce en mi interior la felicidad de lo
vivido y construido, fluye, es una paleta de muchos colores, qué enseñan que
perder a veces es ganar, que ganar es relativo al motivo o razón, que ganando
se pierde y perder desde la perspectiva del ser muchas veces es también ganar.
Hoy
te convido a buscar en el cofre de tu todo, corta la soga del apego y abre tu
horizonte hacia la paz que trae consigo ser libre de aquello que duele. Es lo
que hay, tu hoy, tu presente.
Ese
es mi todo...
Y,
¿Tú
todo?
Comentarios
Luchar y superar los apegos a veces se nos dificulta, para ello buscar apoyo y ayuda sincera.
Un abrazo.
Excelente reflexión. Abrazos Nacha.