ESTACIONES / NACHA NEWBALL
Al invierno se le atribuyen lágrimas y al otoño, vejez. Así las cosas parece que las mejores cosas pasan en la libertad del verano o en el florecer de la primavera. Hoy, habiendo vivido las estaciones con sus más y sus menos, creo que cada una tiene sus maravillas que, nos han permitido acumular millas de aprendizaje seguro y que con certeza, si sabemos capitalizar la experiencia, nos lleva a que cada día vivamos los mejores días. Los tiempos no son tan malos como parecen ni tan buenos como deseamos, son y, eso los hace interesantes. Vivimos para aprender a valorar el dulce sabor de cada momento por difícil que pasemos. Aún en el asfalto, brotan las mejores flores, ésas que son fuertes y capaces de romper los esquemas y surgir de la nada en el contexto del todo que la rodea. Somos capaces de transformar nuestro ser, de adornar nuestra vida con colores aún en las más feroces tormentas, en los días grises también se tejen historias que se quedan en nuestro h...