¿DÓNDE ESTÁS ESPERANZA? / NACHA NEWBALL
Había llegado a la finca el patrón, traía una especie de animal desvalido en el platón de la camioneta, tocaba la bocina de manera ruidosa, como si quisiera mostrar su gran alegría, la algarabía empezó a sacar a los vecinos de las casas alrededor de “La Matilda”, los perros aumentaban con la energía de sus ladridos la bulla indescifrable del momento. Por fin todos se encuentran en la entrada de la hermosa hacienda, el portón de madera recién pintado se abre de par en par dejando ver un camino ornamentado de coralitos de colores morado, amarillo y rojo, los que aceptan en su recorrido a pequeñas mariposas, abejas y uno que otro esquivo colibrí. Ladran los perros, son tres ejemplares bastos, enormes y bravos, ellos saltan de alegría a la llegada del amo de la casa, saben que su visita trae consigo buena y abundante comida. Los trabajadores al escuchar tanta algazara salen a ayudar, no es común que este hombre llegue emocionado y feliz, desde la pandemia había perdido a su espos...